Cosas de mí

jueves, 9 de diciembre de 2010

El Último Viaje

Algo similar a lo que contaba el arriero, me dijo una mujer de edad avanzada que ocurría en Torrelaguna. Recordaba a mujeres y a hombres, si no descalzos,  que también había algunos, calzados con zapatillas: Lo corriente entonces era usar zapatillas en invierno y en verano. Sin embargo, los zapatos nuevos junto a un traje nuevo -por lo general el que llevaron el día de su boda- los  guardaban y cuidaban durante años para ser usados como mortaja. 

Un anciano, al que cité en la entrada anterior, guardaba en su memoria la imagen de mozas serranas ataviadas con ropa de domingo, bien acicaladas para ir al baile pero descalzas. Cabe pensar que aquellas mozas, hoy quizás fallecidas,  llevaron zapatos para cruzar al más allá, para realizar su periplo en solitario por un mundo desconocido.