Cosas de mí

martes, 24 de enero de 2017

Paco y Lola, II. La Valla Invisible Del Cículo


El Círculo son esas personas, y como las  que tú has visto con los jerseys blancos...  respondió Paco a mis preguntas sobre su identidad social y sobre  las gentes que allí estaban.
La respuesta,  más que clara, podemos decir que fue concreta. El curandero, señaló con la mano a varias personas que andaban  por allí, de un lado para otro,  llevaban distintivos externos de miembro del Círculo: Un jersey blanco, con una cruz y con los nombres de Lola y Paco. El emblema, como tal, se reproduce en todo cuanto estiman oportuno. Ropas, útiles de trabajo, vehículos...


Ocurre que esta pequeña sociedad, además, tiene bandera. La bandera es de color blanco. Así lo dice una de sus canciones:

Blanca es nuestra bandera,
blanca es nuestra bandera,
blanco es nuestro color.
Cuando veo esa bandera
y veo sus iniciales,
veo esa Cruz tan pesada
y comprendo su mensaje.
Mira si yo te querré,
banderita de mi alma,
que lloro a lagrimita,
que lloro a lagrimita,
y que me salen del alma.  
 
La comunidad formada con el nombre de Paco y Lola, El Círculo... posee propiedades materiales, sus miembros trabajan espiritual y materialmente en favor de La Obra, siguen las órdenes de sus dirigentes: Paco y Lola, que dirigen, mandan, curan... Jefe y autoridad máxima: Paco.

Dice una de las canciones grabadas en cinta de cassette e interpretada por el coro del Círculo:

Debo seguir el camino
que me marcan Lola y Paco,
no importan los sacrificios
debo seguir caminando.

Viva la gente,
ellos se quieren curar,
en manos de Lola y Paco
casi lo conseguirán.

Curanderos sabemos que existen muchos y de tipos muy diferentes. Comunidades también. En aquel entonces fui a entrevistar a Paco y a Lola porque yo buscaba curanderos. Estaba en el Alto Vinalopó y comenzaban a sonar nombres aquí y allá de curanderos que curaban de tal o cual manera, de "unos nuevos que han salido ahora", otros que hay en Alicante, en Elda, en... ¿en qué pueblo no había? Pues parecía que todo lo que era negativa absoluta a hablar del tema cuando fui por vez primera, se hubiera transformado por el arte de birlibirloque en una zona de la máxima concentración de los mismos.




Esta sensación no es más que eso: una sensación. Motivada, opino, por el momento histórico -de ello ya hablaré en otra ocasión, pues sería desviarme del tema que ahora quiero exponer-. Algún Cristo que lloraba sangre , como el Cristo de Limpias, también lloró por entonces. Y gente que subió al castillo de Villena -porque decían que había "unos aparecidos", pero que otros lo desmintieron con el dicho de que "no eran espíritus, eran murciélagos, o pájaros." Lo mismo o muy similar se oye de otros castillos de
la zona.
Fui, pues, a Biar, a Petrel, a la granja, a la finca, a la casa de Paco y Lola. Vi y hablé con sus seguidores disponibles. Es menester decir que, si bien te cierran las puertas -o a mi me lo hicieron- en un principio; las abren de par en par y te reciben con la mejor de sus sonrisa después de que Paco les diga que sí, que respondan. O sea, les autorice y anime a hacerlo.
Los seguidores narran sucesos personales muy similares.
Siguen a Paco y a Lola porque ellos les han salvado de una grave enfermedad, o a un hijo suyo. Porque con ellos han encontrado una paz espiritual y material que no tenían. Les obedecen y trabajan para La Obra gustosos y felices. Unos trabajan en la oficina, otros en la granja y/o en la finca. Otros salen a predicar la nueva fe. Se viaja por toda España a predicar y a curar. Se venden los productos de la granja y de la finca en los mercados ambulantes, se venden las cintas de cassette con las canciones del Círculo. Las cintas de música con  sus canciones se venden bien porque sirven, según ellos, para protegerte de los accidentes de coche. Si llevas una en el coche no hay sangre. Si tienes un accidente no hay sangre, pero morirte... claro. Puedes darte un golpe y se acabó. O puedes sangrar por un tubo y no morirte... Porque, claro, de todo eso hay.

Pero no; lo importante no es  si sangre sí, si sangre no -idea que nos llevó un rato aclarar-; lo importante es que no te mueres. Es decir, te salvas de morir. Y además, espiritualmente vas mejor. Y todo cuenta. Mientras sea para hacer el Bien.
Y en el tema que nos ocupa, se trata, además de salvarla en su totalidad:  vida material y vida espiritual, en el más acá y en el más allá.


-El Círculo representa la creación de un  nuevo mundo. Intentamos que sean mejor poco a poco. Queremos que todos los que se unan sean perfectos.

-Al Círculo pertenecen personas que viven en Salamanca, en Barcelona, en Zaragoza... En todas partes. En la finca viven unas cuantas personas(...) hay muchas que quisieran venir, pero lo que pasa es que aquello no está en condiciones.

-El Círculo tiene una valla invisible.  La particularidad esta barrera es defender a las personas que se estén dentro cuando venga el fin del mundo. Todos los que estén dentro de la valla invisible se salvarán, y los que estén fuera, morirán.
En la actualidad, si queremos buscar en Internet "valla invisible", aparecen fotografías de aparatos muy novedosos que cumplen esa función. Cerramientos protectores que son eficaces y no se ven. Cualquiera puede comprobarlo. Pero claro, es necesario instalarlos en los recintos que deseamos proteger.
Aquella valla invisible, la de la finca, o mas bien la que protegía a la comunidad de Paco y Lola no era eléctrica, ni electrónica, ni magnética -a no ser magnetismo animal, pero eso es otro tema-.
La Valla Invisible de la que hablo era invisible, intangible, impalpable, inexistente excepto en las mentes y en la fe de los miembros del Círculo. Por lo tanto, existir, existía y cumplía su función.
Protegerles del fin del mundo no fue preciso, pues no llegó; no llegó en el tiempo previsto y anunciado por Paco.


De todos modos, no importó mucho este hecho pues, según dijo Paco y yo oí claramente en una de sus charlas públicas -el público lo componían sus fieles mayoritariamente- : Los que cuentan los años se han equivocao... de forma que, en realidad, y para sus cuentas, no estábamos en enero de 1981, o en abril de 1982. Después de todo  ¿qué más daba? Al fin y al cabo, para purificarse y salvarse lo que había que hacer era tener fe y seguirle a él. Porque él no cura porque quiere, sino porque se lo mandaron (los seres superiores): Yo tuve revelaciones (...) cuando los médicos decían que me moría, yo mismo me curé... La gente vendrá a mi, cuando sepan quién soy... Yo no voy a decir quién soy, eso lo tenéis que decir vosotros...

Según decían, Paco era la reencarnación de Jesucristo, y según decían también, un perro grande -el que aparece junto a él y a Lola en la fotografía que encabeza estas páginas- era la reencarnación de un hermano suyo que murió. "Dicen que..." palabras con las que se iniciaba cualquier respuesta que no fuera de miembros del Círculo, pero que los "no creyentes" contaban, hablaban de ello y se extendía la fama de esta comunidad por la zona y por otros lugares como ya he escrito.

 
Lo que sí dijo Paco, es que nos reencarnamos. Se puede reencarnar en persona, animal , o en una planta también. El animal más elevao de todos es el perro. También dijo que los muy, muy perversos, malos... no reencarnan nunca. Se los extermina. Y también dijo que aunque se esté más elevao, si uno quiere puede reencarnar en animal -perro por ejemplo. sólo por vivir junto a una persona (...)

Hablamos y la mañana transcurre como si tal cosa. Hay muchos ruidos cerca, la gente va y viene, le llaman por teléfono, una mujer le pregunta si los zapatos están bendecidos: abre una caja de cartón, dentro hay unos zapatos. Paco los bendice y le contesta: Sí, ya lo están. La mujer cerró la caja y se marchó tan feliz.

¿Trabajas en algo que no sea el Círculo?, le pregunté a Paco.
-Sí, yo soy fabricante.
-¿de qué?
-De zapatos.
-Y los vendes.
-¡Toma, claro. No me los voy a comer!
-Claro.  Y la Obra ¿de qué se mantiene?

Cada uno del Círculo paga, y hay quien ha vendido la casa por unirse a nosotros (...) con ese dinero se va comprando tierra,  se van comprando tractores o lo que haga falta. Todo, menos alcohol  y vicio. Sólo se les da un vaso de vino en las comidas. Pero no dentro de la granja. Dentro de la granja
tampoco.


Suena el teléfono. Paco contesta- Diga...Si... Sí, cuando quieras lo puedes subir que no hay nadie. Sí. No. Lo engancho no, lo curamos. ¡Lo voy a enganchar...! Hasta luego. Adiós".


Paco continúa hablando: A mi, las revelaciones que tengo me dicen que recoja comida para mil personas para dos años. La Humanidad va a ser destruida. Viene un cataclismo en el cual la Humanidad va a ser casi destruida en un 93% como mínimo ... naciones van a desaparecer, la tierra va a quedar completamente sin poder producir y la gente se va a morir de hambre. Es lamentable, pero se va a morir de hambre.





La Creación, Lola y Paco. Vistas parciales de la granja en Biar.
Paco y Lola fallecieron hace años. ¿Y la comunidad? ¿El Círculo de Paco y Lola?¿Qué ha sido de La Obra?. La última vez que pregunté por ellos las respuestas eran bastante contradictorias. No merece la pena ni pasarlas a este artículo. ¿Interés? Sí, pero para quien quisiera adentrarse en un estudio sobre este tipo de comunidades y lo que ocurre al desparecer los fundadores.
Con los datos que tengo, expondré en el siguiente artículo mi opinión y conclusiones acerca de la misma, en un intento de análisis -no dispongo de toda la documentación necesaria para hacerlo todo lo amplio que yo quisiera- de lo que fue esta formación social, llamada "El Círculo" o "La Obra", o, como aparece en su gran cartel de la granja "El Creador, Lola y Paco".


NOTA: Las fotografías las hice yo en un día de tantos, cuando iba a entrevistar a las personas de esta comunidad. Un recuerdo que conservo de aquel entonces: el día que nos cerraron la puerta a mi amigo Paco Pardo Domene (ryzoma) y a mi, cuando nos disponíamos a entrar en la finca con el coche.  El asunto se resolvió bien, cuando llegó Paco (Francisco Martí Donat) y dijo: "Ved cómo la prensa se ocupa de nosotros. Ved cómo os dije que hablarían de nosotros, que vendrían... " Paco bendecía a sus gentes y nos hablaba a nosotros a la vez.