Cosas de mí

lunes, 6 de febrero de 2017

Campo De Mirra. Panorámica Desde La Ermita, 1986

 





La ermita señala un punto fijo en el paisaje que se avista desde lejos; y a su sombra, bajo los pequeños voladizos del tejado, la mirada se pierde hasta un horizonte lejano que se junta con el cielo azul. 
Desde allí arriba los santos Abdón y Senén protegen el territorio del pedrisco y san Bartolomé ahuyenta al Maligno
Allí arriba impera la sensación de domino. Varios kilómetros a la redonda se controlan con la vista.  Allí arriba, la mente divaga poderosa. La vista ve más allá, el alma se extiende y llega, si lo desea, hasta el mar.