Cosas de mí

domingo, 2 de abril de 2017

Usted Va A Hablar De Brujas

Tanto y de tan desigual calidad se ha escrito sobre curanderas, saludadoras, meigas, brujas, videntes, adivinas... y otras profesionales similares que, a veces, la sola mención de la palabra curandero/a echa para atrás; como si del mismo demonio se tratara.
Ocurre con cierta frecuencia que se identifican a todos ellos/as con asuntos de embustes, de engañabobos, de fraudes o de mala reputación.
Tal ocurre con gente de la calle, gente del común, letrados e iletrados. Y esto es aceptable, normal y loable. Nadie sabe de todo ni nadie está interesado en todo ni nadie tiene porqué estar atraído por el tema.

Para mi es, sin embargo, imperdonable que una persona, un cargo público me prohibiera unas conferencias sobre "chamanismo"  porque según él -era un hombre, Concejal de Cultura de un Ilustre Ayuntamiento de un pueblo grande, español y demócrata- me dijo: "Usted va a hablar de brujas, y a mi las brujas no me gustan".
La conversación con él  no dio ningún resultado. Prohibidas se quedaron las conferencias -se trataba de un ciclo de tres conferencias-. Pero yo no me quedé prohibida ni conforme. Protesté.

Con carta de abogada, exigiendo responsabilidades al alcalde,  finalmente, pude dar las conferencias  tres meses después.