Hombre cazador versus mujer recolectora



Desde que Bachofen habló de matriarcado, la supuesta dominación femenina en los orígenes de la sociedad humana no ha dejado de ser tema de conversación y de inquietud científica.Hasta el momento no se han encontrado documentos que atestigüen la existencia de comunidades matriarcales, sí matrilineales. Lo que sabemos hasta ahora es que el poder lo han detentado los hombres, aunque los derechos a ocupar cargos se puedan transmitir a través de las mujeres.

Por otra parte, en la actualidad, ha surgido una nueva antropología, feminista; las mujeres que siguen esa línea de investigación enfocan los estudios antropológicos con otros ojos, femeninos, en lugar de los tradicionales, predominantemente masculinos.
Ellas  explican que las antiguas ideas sobre el hombre cazador/ mujer recolectora, resulta ser poco más que un mito.  Se habló entonces  de hachas de mano -útil masculino- y menos de tareas para la recolección -tarea femenina-, por citar un ejemplo.
La ciencia apoyó la idea antigua de hombre activo/ mujer pasiva. Nuevos datos pusieron tal idea en entredicho, incluso antes de la aparición de los estudios feministas. Mujeres antropólogas, que no se llamaron feministas, hombres antropólogos que tampoco seguían esta corriente, ya mostraron datos en los que la mujer, menos pasiva, podía ser definida de formas tan diferentes como culturas existen. 

Yo prefiero hablar de saberes, de actividades, de legitimación de roles, de legitimación del poder, de autoridad... Y, a la vez, de estructuras sociales en las que, no cabe duda, la división de la tareas en función de la edad y del género (del sexo se decía antes), es un hecho. Y si a los hechos me remito, encuentro que las tareas asignadas a los hombres, en especial en una sociedad patriarcal, patrilocal y patrilineal, están vinculadas al poder de modo explícito e implícito. La mujer, sin embargo, queda relegada a un segundo plano aunque a veces no lo parezca.
Pero no deberíamos dejarnos llevar por este espejismo, que si bien es cierto, sólo lo es hasta cierto punto. Y digo espejismo porque las cosas ni son tan fáciles ni son tan simples en la vida cotidiana.

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